¿Qué Le Han dedicado a Dios? Mike y Marilyn Phillipps
Hace
poco escuchamos de un hombre de negocios cristiano que es muy exitoso, el
cual compartía sobre una de las políticas personales que el
mantiene desde hace mucho tiempo. El decía que dedica una cierta porción
de sus finanzas para el Señor y que nunca jamás vuelve a mezclar
estas finanzas con el resto de su dinero. Al mantener separadas estas finanzas
que ha dedicado al Señor del resto del dinero, el es capaz de poder
obedecer toda aquella dirección que el Señor le
da sin temor de perder sus ingresos. Al mantener separados estos fondos dedicados,
el es capaz de poder iniciar, detenerse, expandir y decrecer proyectos como
el Señor le dirija a hacerlo. Sus inversionistas saben que el Señor
lo dirige en el área de los fondos dedicados y que, si desean invertir
en esas áreas, pueden confiar en que el será obediente a la
voz de Dios.
Conforme nos detenemos a pensar a cerca de la filosofía de este hombre, una escritura nos vino a la mente, "Entonces denle al César lo que es del César, y a Dios lo que es de Dios." Lucas 20:25"
En
este caso, este hombre de negocios cristiano le daba a Dios las cosas Suyas
y no permitía que las cosas del César interfirieran con ellas.
El únicamente distribuía las finanzas de la manera que Dios
le dirigía y cuando El le dirigía. Lo
que había sido dedicado a Dios no se había de utilizar para
ningún otro propósito, sin importar lo que sucediera con el
resto de sus finanzas.
Conforme
pensamos en las cosas dedicadas al Señor, recordamos cuando los israelitas
tomaron la ciudad de Jericó y fueron instruidos a no quedarse con
ninguno de los tesoros que le pertenecían al Señor.
Acán
desobedeció y tomo algunas de las cosas dedicadas y las escondió
bajo su tienda. Las Escrituras nos dicen que "la
ira del Señor se encendió contra los hijos de Israel". Perdieron
su habilidad para ser exitosos en los planes que el Señor tenía
para ellos y fueron derrotados en la próxima ciudad que habían
de tomar para sí. Se llenaron de temor hacia el enemigo y perdieron
su fe en el Señor.
Cuando
Josué le preguntó al Señor por que habían sido
derrotados, el Señor le dijo de la desobediencia de Acán -
el había tomado de aquello que debía de haber sido dedicado
al Señor. Acán y su familia murieron a causa de este pecado.
Otro
ejemplo también vino a nuestra memoria - Ananías y Safira,
la pareja que vendió una propiedad y luego se quedo con parte de lo
que debía de haber sido dado, en su totalidad, para Dios. Ellos mintieron
diciendo que habían dado el todo e inmediatamente cayeron muertos.
Hemos empezado a notar que Dios toma muy en serio aquello que ha sido dedicado
a El.
A
veces culpamos al diablo cuando las cosas no marchan bien en nuestras vidas,
especialmente cuando estamos experimentando problemas financieros. Creemos
que el enemigo es quien nos está robando; robándonos
las bendiciones de Dios. Aun así: ¿Podría ser que nosotros
mismos somos quienes causamos nuestros propios problemas si fallamos en honrar
lo que hemos dedicado al Señor?
Lo
que dedicamos a Dios pareciera que siempre viene de una fuente limitada.
Cuando buscamos por tiempo o dinero (u otras cosas) para dedicarle a El,
usualmente pareciera ser que no tenemos suficiente. No hay un excedente disponible
que puede ser utilizado fácilmente para El; No, la mayoría
del tiempo eso que dedicamos a Dios viene de la fuente limitada que tenemos.
Recordamos
anos atrás cuando habíamos perdido todo en un grave desastre
financiero. No teníamos absolutamente nada de dinero y teníamos
que orar aún para que El nos proveyera de alimentos y ropa. Nos quitaron
la calefacción por falta de pago en pleno invierno y tiempo después
el servicio de agua también. Un día, alguien nos dio $10 en
medio de todas estas circunstancias. Mentalmente gastamos ese dinero una
y otra vez, lo difícil era decidir cual de nuestras necesidades seria
beneficiada de mejor forma con $10.
El
Señor nos hablo en ese momento recordándonos que necesitábamos
dar el diezmo de ese dinero - ¡No lo podíamos creer! ¡No
teníamos nada y deseaba un dólar de esos diez! ¿Qué
significaba un dólar para El? Para nosotros era como tener oro sólido.
Le prometimos: "Déjanos usar todos los diez dólares y cuando
tengamos más, nos dará mucho gusto darte el diezmo".
Nunca se nos olvidara Su respuesta: "Si no pueden darme $1 de $10, nunca podrán darme $100 de $1,000".
Nosotros
sabíamos la razón que El tenía al decirnos esto. A veces
la gente piensa que cuando tengan más, ellos podrán apartar
algo para el Señor. Cuando tengan más tiempo, más dinero,
mejor educación, mayor seguridad, más. El
problema está en que si no apartamos desde ahora una porción
de lo que tenemos hoy para el Señor, mañana tampoco le daremos
nada.
A
través de los años hemos visto tantas parejas que han dicho
que Dios les ha llamado a ministrar matrimonios y familias; aún así
muchos se detienen y dejan de hacerlo después de un corto tiempo.
Hace algunos años hicimos una encuesta por teléfono a aquellos
que habían enseñado cursos con la Universidad de la Familia
pero habían dejado de hacerlo. La gran mayoría aseveraron que
sabían que Dios les había llamado - sin embargo casi todos
concluyeron que no estaban ministrando mas porque se encontraban muy ocupados
- no tenían el tiempo suficiente para poder hacerlo.
Sabemos
que muchos de aquellos que dejan de ministrar por razones de tiempo, nunca
vuelven a ministrar en ningún otro lado. Lo que ha entristecido nuestros
corazones ha sido el hecho de que muchos han sido robados del gozo de servir
a Dios porque no han encontrado tiempo para obedecer.
Ahora
estamos viendo a estas situaciones con otros ojos; ¿Podría
ser que cuando tomamos de vuelta aquello que hemos dedicado al Señor
es reemplazado por un vacío aun mayor? En lugar de caminar en bendición
en esa área, quizás caminamos en una mayor necesidad.
El
principio parece ser el siguiente: mientras honremos en mayor manera lo que
hemos dedicado a Dios, más tendremos; Cuando quitamos lo que a Dios
le pertenece, menos tenemos.
Empezamos a darnos cuenta que cuando dedicamos algo a Dios, hemos de honrar lo que hemos dedicado. Fuimos
retados a examinar nuestras vidas y es asombroso lo mucho que Dios está
dispuesto a mostrarnos si se lo pedimos. ¡Hemos sido sumamente infieles
con nuestro tiempo! Cuando lo tomamos para nosotros mismos, parecía
ser que nunca teníamos lo suficiente. Ahora nos hemos arrepentido
y una vez más hemos declarado que el tiempo que hemos prometido al
Señor, será Suyo. Nos hemos sentido asombrados de la cantidad
de tiempo que pareciera ser, ha sido agregado a nuestros días. ¿Cómo
hace esto Dios? Cuando honramos el tiempo que le hemos prometido, pareciera ser que El nos da mas.
Esto nos ha alentado para alentarles. ¿Qué le han dedicado ustedes
a Dios? ¿Están honrando lo que han dedicado o han tomado de
vuelta lo que a El le pertenece? No dejen que las presiones de la vida hagan
que ustedes tomen de vuelta lo que a El le han dedicado. Si ustedes le han
prometido de su tiempo, asegúrense que lo aparten del resto de su
día; si le han prometido dinero, así como una promesa u ofrenda,
no dejen que las presiones financieras les roben de esa obediencia.
Tal
y como nuestro amigo, el hombre de negocios exitoso, debemos decidir lo que
es de Dios y apartarlo del resto de nuestras vidas. Solo así podremos
sentirnos libres para obedecer al Señor sin temer perdida en ninguna
de las otras áreas. Otros serán libres para invertir de la
misma manera, porque sabrán que lo que hemos dedicado al Señor
será utilizado para El. La bendición en nuestras vidas sobreabundará
y alcanzará a su vez a otros.
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